El reparto de beneficios entre los accionistas de una empresa es libre, siempre y cuando se haya destinado el 10% de este beneficio a reservas hasta que éstas igualen al menos el 20% del capital social.

La cantidad a repartir en dividendos se decidirá en la Junta de Accionistas, una vez cerrado el ejercicio y determinado el beneficio después de impuesto de sociedades. Ésta Junta deberá celebrarse en los seis meses siguientes al cierre del ejercicio contable.

En el momento del cobro de dividendos, a las cantidades a repartir se les aplica una retención del 21%.

En la declaración de la renta los dividendos repartidos tributan según la siguiente escala:

  • Los primeros 6.000,00€ cobrados tributan al 21%
  • Entre los 6.001,00€ a 24.000,00€ siguientes tributan al 25%
  • A partir de 24.000,00€ tributan al 27%.